Descansé muy poco por la noche, había despertado varias veces, tenía pesadillas sobre cuando Óscar me tenía encerrada en aquel cuartucho, pero esta vez él estaba ensangrentado, golpeado, no sé por qué me lo imagino así.
Tal vez sea porque no sé cómo murió y mi mente hace conjeturas. De cualquier manera, no dormí bien, aunque me siento un poco mejor que ayer, ya hoy no tuve náuseas y me dio más apetito.
Me levanté poco antes de las ocho de la mañana, me metí a la cocina y preparé unos huevos con