Xana tenía que revisarse porque no era normal que reaccionara así, temblando y con la piel de gallina solo porque el lobo le hubiera dicho aquello en un tono que estaba por encima de lo sexual. Hasta su corazón había latido con fuerza por escucharlo.
Entonces sintió como los brazos del lobo se apretaban más en torno a ella no dejándola ir.
-No te puedes arrepentir ahora- le dijo él- Yo acepté tu propuesta así que debes ayudarme.
-No uses eso como chantaje, soy una persona racional que cumple co