-Repite eso si te atreves- le gruñó White.
El beta se dejó caer de rodillas en una muestra de sumisión y de respeto.
-Alfa, usted sabe que soy fiel a usted hasta el último día de mi vida, pero a la vez, ella es mi sobrina. Nunca me he perdonado por no corregir a mi hermana a tiempo, trayendo todos estos problemas a la manada, todos estos problemas a usted. Y ahora… ella es lo único que me queda de familia, como si la diosa Luna me la enviara para redimir mis errores. Pero a la vez sé que dejarl