White caminaba con los ojos entrecerrado y gruñendo ligeramente.
-¿Papá, estás molesto?- Sibyl le preguntó sobre uno de sus brazos.
-Si papá, hace rato que estás gruñéndole a tía Morgana- Nill lo siguió.
-¿Desde cuándo ustedes dos tienen tan buena química con Morgana- White tenía que reconocer que tener a la loba en la manada era como tener un imán que atraía a todos. Como, por ejemplo, sus cachorros que al parecer la habían aceptado, y ahora hasta su mate que iba al lado de la loba, algunos pa