La sonrisa de la loba encima de él, con todo el cabello cayendo alrededor de su rostro, los orbes brillantes, y su cuerpo completamente desnudo encima de él… lo estremeció.
Sky soltó un suspiro y se corrió el cabello hacia atrás aún recostado en la cama. Lo único que separaba sus cuerpos era la delgada tela de su pantalón que no hacía nada para ocultar el calor que sentía viniendo de ella.
-Morgana, estoy cansado, mira la hora que es- gruñó.
Ella hizo un puchero.
-Yo puedo hacerlo todo, no tien