Al momento el ánimo de Xana se transformó al ver el lobo. Era como si sus recuerdos se volvieron frescos y ahora tuviera de nuevo a su salvador delante de ella. Una sonrisa apareció en sus labios y se movió para envolver sus brazos alrededor del cuello del alfa. No supo por qué realmente lo había hecho, pero sentía que lo necesitaba.
Sin embargo, todo este movimiento provocó que la chica soltara un brutal gemido de dolor y su cuerpo quedara contra el lobo sin fuerza. Se había olvidado que estab