Capítulo 17: Golpe de orgullo.
Lady Violeta Lancaster respiró hondo, por fin girándose hacia él. Su rostro era sereno, pero sus ojos… sus ojos estaban cargados de una sinceridad demoledora.
—Lo que pasó hoy no cambia nada, ¿entiendes? No espero tu gratitud. Ni tu cercanía. Ni tus palabras suaves. Puedes seguir tratándome con esa frialdad medida. Puedes seguir viéndome como la hija incómoda de un duque caído en desgracia, o como una dama sin valor, útil solo para la política. Puedes seguir pensando en Arabella cada vez que re