Capítulo 156: Deje mi reino por ti.
El impacto lo sacudió como una ola furiosa arrojándolo fuera del tiempo. El aire fue arrancado de sus pulmones. El suelo desapareció bajo sus pies. No hubo cielo, ni tierra, ni sombras familiares. Solo una luz blanca, intensa, que lo envolvía todo, como si estuviera siendo tragado por un remolino de energía viva. No hubo sonido, salvo un zumbido grave que le llenaba los oídos como un rugido contenido dentro del pecho. Intentó gritar, pero su voz se perdió en el vacío. Su cuerpo se estiró y enco