—Alexander me llamó para avisarme que están de regreso y que estarán en casa pronto. Estaré bien —dijo Gabby con una voz tranquila y moderada. Aunque su tono no era del todo convincente, Blake decidió confiar en ella.
—Está bien entonces. Adiós, nos vemos más tarde —respondió él, dándose la vuelta para irse.
—¡Blake! —gritó Gabby.
Él se detuvo, giró sobre sus pasos y la miró.
—Gracias, Blake. Lo siento… me porté mal anoche. Fue una estupidez de mi parte y me alegra que me detuvieras a tiemp