25.
MEGAN
Durante los días siguientes, la llave se convierte en una presencia constante en mi vida.
La llevo en el bolsillo cuando camino por la casa. La dejo sobre la mesa de noche cuando me voy a dormir. La encuentro entre mis dedos cuando estoy distraída viendo televisión, leyendo algo en el teléfono o simplemente sentada en el jardín observando cómo el viento mueve las hojas de los árboles. A veces incluso me descubro girándola inconscientemente mientras pienso en cualquier otra cosa, como si m