04.
MEGAN
El camino hacia el hospital se siente interminable.
Voy sentada junto a la ventana del automóvil observando cómo la lluvia golpea las calles mientras el cielo gris vuelve la ciudad todavía más fría de lo normal. El tráfico avanza lento, desesperante, y el sonido constante del limpiaparabrisas termina mezclándose con el ruido insoportable de mis propios pensamientos.
Porque no puedo dejar de pensar en él.
Asher.
Después de tres años, sigo odiando el simple efecto que tiene su nombre sobre