Al día siguiente, Liz y Anya salen muy temprano para comenzar con los preparativos del matrimonio. Se encuentran entusiasmadas y quieren que la boda quede perfecta, por lo que recorren varias agencias de decoraciones buscando una que se adecue a sus gustos.
— Liz, salir con alguien que tiene buenos gustos es lo mejor que puede pasar, para la pobretona cualquier lugar era bueno y todo lo que le mostraba, le gustaba —dijo Anya menos preciando a Ross.
— Los pobres no saben nada de moda o buen gus