Una vez que Alex le entrega los niños, Ross regresa a la casa, se encuentra feliz por estar con ellos y siente que nunca lo van a separar; sin embargo, no baja la guardia, quiere evitar tener más problemas, así que no descuida el aspecto legal para recuperar la custodia de los infantes.
Pasaron varias semanas y Alex no dio señales de vida. Eso tenía un poco asustada a la mujer, puesto que no sabía con qué le iba a salir el padre de sus hijos. Por fortuna, esta vez se encontraba preparada para