Capítulo 39. Ha sido prefecto
«Llévame a casa, a tu casa».
Richard se tensó, estaba sorprendido y por un momento creyó que había escuchado mal.
—¿Qué?
—Llévame a tu casa, Richard —repitió.
—¿Estás seguro?
Brooke asintió, mientras un vacío se abría en la boca de su estómago. Quería estar un momento a solas con Richard, quería saber hasta dónde era capaz de corresponderle físicamente, solo esperaba que él le mostrase la misma paciencia que le había tenido hasta ahora.
—Por favor —insistió.
Richard le dio un beso en la punta d