Capítulo 38. Vainilla.
Richard se sentía más que feliz por la dirección que estaba tomando su relación con Brooke, la confianza que estaba depositando en él lo hacía atesorarlo y amarlo mucho más de lo que ya lo hacía.
—Te llevaré a casa —le dijo, dándole un beso en la frente.
—Me gustaría tomar un helado, ¿vienes? —preguntó Brooke con una sonrisa sincera en los labios.
Richard era su puente seguro, mientras estaba a su lado era capaz de hacerlo todo. Era el conocimiento de sus propios sentimientos que lo tenían de a