Bartolomé fue a buscar algo de beber para él y su invitada, y buscó algo que tenía guardado. Creía que era momento de mostrárselo.
Nélida esperaba impacientada. Miraba para todos lados. También estaba tan nerviosa como Bartolomé.
De pronto, luego de unos minutos que parecieron años para Nélida, volvió a la sala.
-Acá estoy.
-Como le dije, soy toda oídos.
Si algo le costaba a Bartolomé era comenzar, no tenía dudas. Se sentó al lado de e