Bartolomé se acomodaba en el lugar de reunión. Se sentía un privilegiado al poder asistir allí, aunque sabía que su trabajo era simplemente espiar. Tenía miedo de que lo descubriesen, pero no por eso iba a dejar de arriesgarse. También se contagiaba de los ánimos nacionalistas que rondaban por la sala.
El General y Director de la Escuela Superior de Guerra, José Félix Uriburu todavía no estaba presente en la sala.
Bartolomé podía percibir en la sala donde estaban todos r