La pregunta seguía en la pantalla.
“¿Qué se supone que debo hacer ahora?”
No desaparecía.
No cambiaba.
No exigía.
Solo… esperaba.
Y eso era lo más inquietante.
Lucas no respondió de inmediato.
Por primera vez desde que todo comenzó, no era la presión de Elena, ni la amenaza del sistema, ni la urgencia de salvar a su hijo lo que lo detenía.
Era otra cosa.
Responsabilidad.
—No contestes —dijo Karev con firmeza—. Lo que sea que es… no deberíamos alimentarlo.
Sofía negó, aunque su voz no tenía la m