El sol de la mañana apenas iluminaba la ciudad cuando Lucas llegó a la oficina con Valeria a su lado. El ambiente estaba tenso; los empleados susurraban, y algunos miraban sus pantallas con preocupación. Los movimientos de Marcelo ya no eran solo internos: ahora implicaban a personas externas, socios y consultores, intentando generar caos y sembrar desconfianza en la empresa.
—Esto se está volviendo complicado —susurró Valeria mientras revisaban los correos electrónicos—. Marcelo ha contratado