—Es un problema de diseño, Nightbane —sentenció Lyra, sirviéndose una copa de agua fresca con la frialdad de quien presenta un informe de bajas en la mesa del consejo.
Estábamos en nuestra alcoba al mediodía. Valerie dormía en su cuna en el alcoba contigua bajo el cuidado de Sophy, y la gran residencia central —construida piedra a piedra por los artesanos de ambas manadas tras el rito de unificación— disfrutaba de un brevísimo momento de calma.
—¿Diseño? —repetí, arqueando una ceja mientras me