Lucy se encuentra en el aeropuerto, a minutos de salir hacia París. Después de lo sucedido con Jerónimo, no había vuelto a verlo en dos semanas.
Le tomó varios días recuperarse. Lloraba día y noche. Le contó todo a Pedro, quien la apoyó lo mejor que pudo.
—Ay, Lucy, es que no entiendes que Jerónimo se deja llevar por su orgullo —le dijo Pedro, intentando consolarla días atrás—. Ese hombre te ama con locura, de la misma forma que tú lo amas a él.
—No lo parecía, Pedro. Fue tan cruel conmigo… Ni