Culpa
Cuando finalmente recobré la conciencia, me encontré sumida en una neblina de confusión. Mis pensamientos estaban dispersos, y me resultaba difícil entender lo que estaba sucediendo a mi alrededor. No lograba recordar absolutamente nada de lo ocurrido antes de despertar. Me sentía desorientada y aturdida, tratando de reconstruir los fragmentos de mi memoria perdida. Fue entonces cuando noté la presencia reconfortante de Miguel a mi lado, lo que me brindó un poco de calma en medio de la confusión