Charlotte
Sentí que el mundo se me venía encima cuando vi a Frederick irse de la mano con Helen. Tragando saliva, respiré profundo.
—Quiero que regresemos a casa, Dorian. Necesito saber cómo está mi madre.
Dorian se giró hacia mí. Era mucho más alto y apenas podía verle la cara por encima de su hombro.
—Si Dora se porta bien, mis chicos la tratarán muy bien.
—Mi padre debe estar por llegar, Dorian. No quiero que le pase nada por tus malditos caprichos.
—Es tu obligación decirle que no venga. To