Capítulo 82 La Preciosidad Del Amor.
Federick ayudó a Charlotte a acomodarse en una silla de ruedas para que el trayecto hacia la unidad de cuidados intensivos fuera más fácil. Cada paso que daban por los pasillos aumentaba la tensión en el pecho de Charlotte. Sentía que su corazón palpitaba con fuerza, y sus senos comenzaban a inflamarse, mientras pequeñas gotas de leche brotaban de sus pezones. Algo en su instinto maternal, quizás las viejas creencias sobre cómo el llanto de los recién nacidos despertaba la leche en las madres,