Marcus
Al día siguiente, fui a desayunar como de costumbre pero no vi a Craig por ningún lado. Estaba de pie en medio de la cafetería buscándolo cuando una voz a mis espaldas me hizo dar un brinco del susto.
-No está aquí—dijo el General Thatcher—pero te envía esto.
En sus manos había un pedazo de papel.
-Gracias General—le dije antes de tomar el papel.
-Llámame Takeo, creo que a estas alturas no es necesaria tanta formalidad.
Se fue a su mesa y yo me dispuse a hacer lo mismo. Desdoble la hoja