Mundo ficciónIniciar sesiónEl día estaba más que perfecto. El sol no se había asomado mucho; las nubes se veían grises, tal vez llovería; el viento era refrescante y el aroma fresco de los pinos le daba un toque perfecto al ambiente, pues para Marcus, era como si el mundo entero oliera a Craig.
Ambos chicos caminaban al lado del otro, tan juntos que sus manos se rozaban de vez en cuando. La feria aun no abría sus juegos, así que decidieron ir a dar un paseo







