Mundo ficciónIniciar sesiónGolpeó la puerta fuertemente y salí corriendo a la ventana dispuesta a todo, pero en el instante que corrí a la ventana para forzar la cerradura, se escuchó la puerta abrirse. Logré abrir la ventana e intenté lanzarme, pero me haló por el pelo.
—¿A dónde crees que vas, corderito? — me haló del pelo hasta llevarme a la cama—. Eres una insolente— tiró el arma a un lado y me agarró







