ADELA
—No puedes dejarme—dice Hyeon.
—Puedo y lo haré…
Me libro de su agarre fácilmente porque no me estaba apretando demasiado, seguramente para no hacerme daño.
—No quiero.
—No importa lo que tú quieras, no quiero quedarme en tu casa. No quiero estar con un hombre que me ha mentido todo el tiempo…
—Tú también me engañaste…
—Entiéndelo, la diferencia entre tú y yo, es que yo lo hice por necesidad y tú por diversión. Me hubiera arruinado si no lo hubiera hecho.
—Pudiste elegir…
—No lo entiendes