ÁNGELA
Las palabras de Octavio me acompañan durante el resto de la noche.
A la mañana, intento concentrarme en el trabajo, pero soy incapaz. Además, cada vez que se abre la puerta de su despacho, no puedo evitar seguirlo con los ojos.
"Esta es su forma de cuidarla."
"Jamás lo había visto interesarse por una mujer." ¿Será verdad eso?
"¿Podría simplemente hablar con él?"
Aprieto los labios y sacudo la cabeza.
No.
Resoplo con frustración.
No voy a dejarme manipular tan fácilmente.
Si voy a hablar