Hyeon
Ese idiota (mi primo) acababa de darle la excusa perfecta para intentar dejarme.
No podía permitirlo.
Así que he tenido que recurrir al recurso más efectivo que conozco con Adela.
La lástima.
En cuanto ha visto que el dolor de cabeza iba en serio, ha olvidado por completo su discurso sobre romper conmigo. Ha pasado de querer marcharse a preocuparse por si necesitaba mis pastillas en cuestión de segundos.
Esa mujer no va a dejarme…Ella es mía.
Mía.
Es más, ahora quiero castigarla por int