Hyeon
Esos cabrones siempre saben elegir el peor momento para aparecer y fastidiarme los planes.
Quería que Adela me ayudara a ponerme la camiseta. Que se acercara a mí, que tuviera que tocarme... Y, sobre todo, quería ver su cara cuando me probara aquella camiseta tan espantosa y le dijera que me encantaba. Incluso pensaba llevarla a cenar a un restaurante de lujo en cuanto estuviera recuperado, poniéndome aquella camiseta solo para presumir de regalo y novia.
Me hubiera encantado ver su cara…