Mientras que para María, esos asuntos parecían serios y difíciles, Sebastián los resolvía fácilmente y de manera limpia en un abrir y cerrar de ojos.
En ese momento, María se alegraba de que él la acompañara, ya que le quitó muchas molestias y problemas.
Finalmente, acordaron celebrar un pequeño funeral para Nicolás ese fin de semana.
Una vez que todo estuvo resuelto, ya eran casi las cuatro de la tarde. Sebastián tenía que ir al baño, así que pidió a las dos mujeres que lo esperaran afuera.
—He