El asesino de la madre, Nicolás, huyó a Miraluna y se vio involucrado en un caótico tiroteo entre pandillas, siendo alcanzado por varias balas y abatido en el acto.
María pensó que se estaba equivocando, se quedó parada en la habitación, cerró los ojos con fuerza y los volvió a abrir, mirando fijamente la brillante pantalla del teléfono móvil. Solo vio en la fila del título, claramente escrito, el nombre «Nicolás Morales».
María miró fijamente esas impactantes palabras en la pantalla, así como l