La respiración del hombre se volvió más sombría que antes.
María estaba un poco curiosa. Aunque Manuel estaba actuando más amable, aún sentía que su estado de ánimo experimentaba grandes fluctuaciones y se volvía más siniestro.
Él inclinó la cabeza y la miró intensamente durante unos segundos. Poco después, sus labios finos la sellaron en un profundo beso.
No se podía negar que sus habilidades de beso eran extraordinarias. En poco tiempo, Manuel la dejó girando en un torbellino con su beso exper