Al día siguiente, por la mañana.
Fuera de la ventana, la nieve caía suavemente, marcando la primera nevada del invierno en Aurelia.
Al contemplar el hermoso paisaje blanco afuera, el ánimo de María, que había estado un poco melancólico, mejoró considerablemente.
La noche anterior, acababa de salir del baño cuando Manuel la esperaba en la habitación. Con un tono frío y dominante, le entregó una elegante caja, diciendo que era un regalo de cumpleaños para ella.
Después de que él se fue, abrió la