A altas horas de la madrugada.
—Umm… ¡Manuel!
¡Esta escena ya la anhelaba desde hace mucho tiempo!
El viento frío del inicio del invierno se coló por las ventanas que nunca cerraron completamente, generando un ligero frío.
Manuel abrió bruscamente sus ojos, llenos de emociones reprimidas, y tocó la sábana fría a su lado. Miró fijamente el techo, esbozando una sonrisa burlona.
La noche anterior fue solo un delirio nacido de sus pensamientos y sueños.
La mirada gélida debajo de sus cejas oscuras e