Capítulo 10. No soy parte de tu harén.
Capítulo 10. No soy parte de tu harén.
Todavía tengo grabada en mis pupilas lo que esas desgraciadas hicieron en la plaza.
Y aunque intento no pensarlo, cada vez que cierro los ojos vuelvo a ver la sangre correr por el suelo, la cabeza rodando y las sonrisas satisfechas de esas arpías que se creen las reinas del mundo por compartir cama con el Alfa.
Me repito una y otra vez que debo mantenerme invisible, que no debo llamar la atención… pero el destino siempre parece empujarme al borde del