Susan tiró de mí hasta llegar a la mesa. Efectivamente, mi lugar estaba entre Christian y Max, lo único que podría salvarme es que todas las invitadas de la reunión estaban felices de tener a mi exitoso marido, eso lo está manteniendo bastante ocupado, siempre es así, en lugares públicos se olvida que existo, todo gira en torno a él. Pero sé que ya sabe las intenciones de Max, debo ser cuidadosa si quiero rescatar mi matrimonio.
Respiré, subí el mentón y me dirigí a mi silla. Christian estaba