53. ¿Estás dispuesto a tomar su lugar?
El paisaje desde la colina era, había que admitirlo, impresionante. Los valles se extendían como un tapiz verde y blanco bajo la luz baja del sol invernal, y el aire frío era puro y limpio. Para Eryn, sin embargo, podría haber estado mirando un muro de lodo. Recostado contra el tronco rugoso de un roble, a una distancia lo suficientemente prudente como para no interferir, pero lo bastante cerca como para no perderse ni una palabra, era un espectador forzoso de la función.
Evdenor y Celestine es