40. Recompensa.
Evdenor aguardaba en la sala de estrategias, el eco de los golpes en la puerta aún resonando en sus oídos. Su mente estaba atrapada en los pergaminos polvorientos, en las menciones vagas de una masacre en las Tres Tierras Altas, en la posibilidad de que Kael, su hermano, tuviera las respuestas que buscaba sobre el pueblo destruido de Eryn. Cuando la puerta se abrió, el príncipe se enderezó, esperando ver la figura alta y confiada de Kael cruzar el umbral. Pero no fue así.
Un guardia entró, su p