— ¿Podemos hablar? – preguntó en voz baja.
— Claro.
Love se levantó, miró que sus hijos estaban dormidos en los brazos de Román y su hermano así que lo miro y salieron de la casa, caminando hacia el lago, al llegar a la orilla se detuvieron. El ambiente se sentía tenso y ninguno quería hablar, pero era necesario.
— Solo dilo – suspiro – Di que todo esto es demasiado y que solo los puse en peligro – siguió hablando – Y que esto jamás debió pasar, que nuestra única relación debió ser por nuestro