*—Antonella:
Tenía el corazón en la boca.
Su padre las había convocado a su madre y a ella en su estudio, como solía hacerlo siempre que tenía una gran noticia que compartir y Antonella no sabía qué pensar. No quería saltar a conclusiones, pero… tenía ese presentimiento. Esa punzada en el estómago que le decía que algo importante estaba por ocurrir.
Se mordió el labio inferior con fuerza, como si así pudiera contener la ansiedad que amenazaba con devorarla por dentro. Sus uñas se clavaba