Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegó a su final la copla, Álvaro dirigió de la mano a Alondra hasta una de las cómodas sillas de jardín que tenía, sentándose él primero, para luego colocarla sobre sus piernas, mientras la abrazaba.
Después de un rato, Andrés se acercó y se integró de la misma manera con los demás. Azul mostró a Daniel sus obras a través de su móvil.
— ¿De qué lugar es esa pintura?, la vista se ve maravillosa—Daniel preguntó entusiasmado.
Ojalá Pau, se animara a hablar de lo que vive a lado de su mamá. Es uno de los temas que más cuestan tocar. Saludos con cariño







