El fin de semana trajo un clima idílico. Mateo condujo su vehículo hacia la costa norte, alejándose del ritmo vertiginoso del centro financiero. El destino era una propiedad familiar construida sobre un acantilado de piedra clara con vista directa al océano Pacífico: una residencia privada que Sebastián había adquirido años atrás como un refugio de descanso absoluto para Valentina durante sus primeros años de matrimonio.
La casa, rodeada de pinos marinos y con terrazas abiertas al mar, respirab