Las semanas posteriores al arresto y vinculación a proceso de Augusto Valenzuela trajeron una calma sin precedentes para la familia Castellanos y, especialmente, para Ámbar. El escándalo mediático y la cobertura de los medios de comunicación se enfocaron en el desmantelamiento de las redes de corrupción y en la congelación de los bienes del consorcio Valenzuela. Sin embargo, bajo la protección legal y el resguardo de Sebastián y Valentina, el nombre de Ámbar se mantuvo al margen del circo de la