Todo ocurrió en segundos.
El silencio tenso que llenaba la cocina se rompió de golpe cuando uno de los hombres dio un paso hacia Sebastián, mientras el otro comenzaba a rodear lentamente a Valentina.
El aire parecía haberse vuelto pesado.
Nadie habló.
Pero todos sabían lo que estaba a punto de pasar.
Sebastián reaccionó primero.
Antes de que el hombre pudiera acercarse lo suficiente, Sebastián se lanzó hacia él con rapidez y lo empujó con fuerza contra una de las mesas cercanas.
El golpe resonó