Clary no volvió a ver a Jack en lo que quedaba de la mañana.
Y eso, en teoría, debería haberle permitido trabajar con más calma.
En teoría.
Porque lo cierto era que, después de su breve aparición en la biblioteca, todo en aquel cuarto parecía haber quedado ligeramente alterado. El silencio ya no era el mismo. El aire no pesaba igual. Hasta el pequeño cuaderno azul donde había encontrado la nota de Sofía parecía guardar una tensión distinta, como si la sola presencia de Jack hubiera despertado a