A la mañana siguiente, Clary despertó antes de que Elise llamara a la puerta.
Por un instante no supo dónde estaba. Luego reconoció el techo alto, las cortinas pesadas, la luz limpia entrando por el ventanal y el dolor todavía alojado en el costado como un recuerdo terco. Blackwell. La mansión. Jack.
Se quedó tendida unos segundos, mirando la claridad avanzar lentamente por la habitación. Había dormido mejor que las otras noches, aunque no profundamente. Soñó con agua una vez más. Con una carre