Thomas queda completamente impactado al ver tan delicadas facciones. Una nariz tan pequeña como una aceituna, un par de ojos grandes bordeados por unas largas y arqueadas pestañas, su pelo lacio hasta la altura de las orejas donde nacen unos bucles tan rojos como un rubí. Lo que ve le gusta y mucho, pero lo que realmente lo atrapa son sus ojos de colores diferentes. El derecho celeste como el cielo y el izquierdo color miel.
Thomas queda enmudecido al ver a la joven y Mileena lo mira con una ce