Mundo ficciónIniciar sesiónÉl traía puesta una camisa blanca de botones. Los dos últimos estaban zafados. Daban una imagen muy clara de su pecho sudoroso. El cabello no estaba del todo organizado. Su aliento apestaba a alcohol, pero intentaba disimularlo masticando caramelos de menta. Sostenía una botella de ginebra casi vacía, con su mano izquierda.
Lucas, de inmediato, frotó la zona donde le propiné el golpe. La mueca de dolor no había abandonado su rostro.
—Te pregunté que hac







